El Dr Rodríguez vive en un décimo piso. Como corresponde a su situación privilegiada bien merecida tras años de esfuerzo y estudio, intenta ahorrar todo trabajo físico para dedicarse al trabajo mental.
Es esperable, por tanto, que, debido a esto y a estar en un décimo piso, use el ascensor y nunca las escaleras.
Su ascensor tiene un defecto, y es la lentitud. La lentitud insoportable que hace que caiga en el sopor más lamentable y, si está solo, se dedique a hacer carantoñas al espejo.
Un día, en una de estas carantoñas, se encontró una espinilla y decidió reventársela para pasar el rato. La espinilla mancho el espejo y en lo que buscaba un pañuelo para limpiarlo ¡HORROR! El ascensor estaba parando.
El Dr Rodríguez miró hacia adelante y disimuló, saludó a su vecina con una inclinación de cabeza y miró al infinito.
Pero de reojo vió como ella retiraba la vista de la mancha del espejo para mirarle a él y bajar la cabeza.
La situación es así: Él sospechaba que ella sabía que había pasado, pero no lo sabía seguro.
Gracias a estar fuera del cuento, vamos, gracias a mi, que soy el narrador, podemos saber que pensaba ella.
Ella vió la sangre en la mejilla del Dr Rodríguez y vio la mancha en el espejo.
Por suerte para él, ella estaba totalmente ida de la cabeza y lo que pensó es que se habían peleado. Por eso apretó el siguiente piso y se bajó y huyó. No quería estar en un ascensor con un espejo y un señor que se pelean..
Por desgracia para él, nunca sabrá lo que ella pensaba, así que pensó que se bajaba por asco.
El Dr Rodríguez pasó un día muy avergonzado y empezó a bajar por las escaleras para no volver a usar ese ascensor que se para por sorpresa. Esto le hizo bajar muchos kilos y gracias a ello conoció a la madre de sus hijos.
Cuando, años más tarde de conocerla, antes de tener los hijos, se enfadaron y se separaron, él la envió un día un e-mail diciéndola: "Cuando tenga hijos y me pregunten quien es la persona a la que más quiero en mi vida, no quiero hablarles de ti, quiero señalarte."
Desde entonces, cada lunes, le regala una flor.