14 enero 2012

Tomás K

Penélope pide a Tomás que pare. No quiere hacer el amor con alguien que va a desaparecer de su vida. Le pide que pare y le pide que se duerma.Tomás dice que vuelve a su casa, pero ella no quiere. Prefiere que se quede en su casa. Entonces Tomás se intenta levantar para lavarse los dientes y ella se lo impide.

-Espera
-¿A qué?

Penélope vuelve con su cepillo de dientes y se lo mete en la boca.

-¿Qué co...?
-Ay lo siento...

Tomás va a lavarse los dientes al baño y se vuelve a acostar. Penélope no se acuesta con él. Pone música y se pone a bailar. Tomás no lo entiende e intenta dormir. Puede hacerse a la música, pero no a sus golpes y palmadas. Cuando Tomás no puede más la etiqueta en su cabeza: “Zumbada” y se levanta. Se viste pronto y se va. Ella lo desea, casi le empuja a la puerta y no le deja ni coger sus bártulos.

Él, según vuelve a casa, piensa “El que estaba zumbado soy yo. Ella estaba de pie”. Y sonríe

Según va mira el móvil y pregunta a una amiga de Matilde de la Ciudad Horizontal:

-¿Estais aun de fiesta?
-¿?
-En la cena
-¿Qué cena?
-Nada.

A Tomás se le quita la sonrisa.