29 noviembre 2011

Tomás υ

Tomás va al baño y Penélope está con los pies sobre la mesa. Tomás se fija en ellos. Siempre le llamaron la atención los pies de las mujeres. Siempre le llamaron la atención todas las partes de las mujeres. Se hace tarde y Tomás tiene que volver. Probablemente Teresa ya esté en casa desde hace rato. Diría que ha estado con un amigo. En realidad casi lo ha estado, porque ella sólo se ha quitado la camiseta. Ni el sujetador ni los pantalones. Eso sí que ha sido inesperado. ¿Por qué le hace subir a su casa si no es para acostarse con él? ¿Para qué mete a un desconocido en casa? Como decía Paco, “Unos besos ya me los da mi abuela” Se despiden prometiendo volver a verse. Y se intercambian el número de teléfono. Ni un correo electrónico ni un Live Tag, ni una Open ID. Nada. Como en el año 2000. Una mujer chapadísima a la antigua.

¿Y cómo ponerla? Necesita una excusa para evitar que Teresa mire su móvil y pida respuestas. O que sean más fáciles de dar. Pues está claro. Le llama Pies Negros.

-¿Y eso porqué?
-Mirate los pies

-¡Ah! ¡Qué horror! ¡Qué vergüenza!

26 noviembre 2011

Tomás θ

Teresa llegó a casa y no había nadie. ¿Dónde estará Tomás? Escribió al cantautor y recibe una pronta respuesta. ¿Cómo no va a contestar un anciano, una vieja gloria, a una joven groupie?
Cada uno se deshace en halagos al otro. Ella, por las canciones que él componía de joven y que sigue cantando de mayor.. Él por su juventud. Aunque esa es la razón oculta. En realidad se deshace en su sensibilidad y demás, gratuitamente, sabiendo que ella se lo tragaría. ¿Cómo puede tragárselo si no ha cruzado una palabra con él? Así funcionamos. En realidad el raciocinio no suele llevarnos a encontrar la verdad, sino lo que nos da la razón. ¿Y quién no se cree sensible, fastuoso, “que no es como los demás”?. ¿Y quien no se reafirma más en ello si se lo dice un ídolo de juventud?

25 noviembre 2011

Tomás η

Penélope se quita los tacones. Antes era una mujer atractiva de mediana edad. Ahora es mucho más. Tiene el mismo físico, pero las piernas algo más cortas. Es igual que antes, pero cuatro dedos más baja. Ahora tiene otra proporción totalmente distinta. Tomás aun no se ha fijado en esto.

Penélope deja las dos copas sobre la mesa del salón y empieza a tirar del tapón de la botella sin darse cuenta de que había estado en el congelador.

¡Pam! La botella desparrama su contenido encima de Penélope, que abre los brazos asustada, calada de champán y de un adjetivo inexistente, pero muy similar al que usamos para los bebés al decir que son muy ricos. Probablemente la palabra que más se parezca sea Ternura.

Muchas cosas pueden despertar el amor y la atracción. Una de ellas es el propio atractivo físico. Puede que no sea un atractivo canónico, sino algo que despierte el sentido de la belleza. Puede ser una nariz griega, puede ser un pelo rizadísimo, pueden ser gafitas o un tatuaje. También la curiosidad, que puede ser despertada por muchas cosas, por ejemplo una mujer extremadamente gorda o extremadamente delgada, o una enana, o mujeres de otras razas.

Curiosidad y atractivo son dos razones totalmente válidas para querer acostarse con alguien, aparte de algunas otras obvias, como chantajes o dinero. Pero hay una que suele olvidarse y que, para algunas personas, es la que más deseo despierta: La ternura.

En ese momento en el que Penélope estaba calada, pequeña, asustada e indefensa frente a ese desconocido que había metido ingenuamente en casa, a Tomás le despertó una ternura gigante, casi diría una ternura infinita. Ahí fue cuando se encontró muy atraido por ella. Y fue cuando ella decidió quitarse la camiseta, lo que sumó un inesperado atractivo físico a la ternura que ya había despertado en Tomás.

Ready to Kill

Les presento al Capitán Medusa en el Callejón del Crimen


Y aquí tienen a Llanto. Un personaje malvado. Sí, lo habrán pensado muchos y a mi se me acaba de ocurrir: Debí haberla llamado Medusa.


A^2

Quiero conocer todos tus detalles, quiero saber tu talla de zapatos y el número de pelos que hay en tu cabeza y los días que has vivido y el número de tus lunares y tu grupo sanguineo y el código hexadecimal medio de tu piel.

Quiero conocer cada cosa de ti, empaparme en ti, saber de ti. Quiero hacerte saber que estar lejos de ti es incómodo y que estar contigo es condición indispensable para ser feliz.

Reflejo

Cuando tengo algo en la funda del e-book, como estos días tenía un billete de tren, cuando voy a cerrarlo lo pongo en la parte delantera con el fin de marcar la página.

Supongo que es un movimiento reflejo, porque me doy cuenta de la tontería después de ponerlo, nunca antes.

20 noviembre 2011

Tomás ζ

Esa misma noche es el concierto. Teresa ha ido sola, enfadada con Tomás porque no ha querido acompañarle. El concierto es de uno de esos cantantes venidos a menos. Uno famoso por ser parte de un grupo que se rompió. A Teresa le gustaba el grupo y por eso fue a ver a este hombre, ya mayor, tanto como Frank Sinatra, pero sin ser Frank Sinatra, un cutre que vive del nombre de sus antiguos compañeros de músicas. Es simpático y gusta, pero tiene más fama de la que se merece.

Durante el concierto, en una sala pequeña, más bien obscura, recorre entre los asistentes, les sonríe y les hace carantoñas. Y se para en especial en Teresa. La toca y la acaricia y la baja un poco la mano por el escote. Teresa lo recibe con alegría. Tanta que, al final del concierto va a verle al camerino, pero decide no entrar por haber demasiada gente en la cola esperando para verle. ¿Quién es ella para verle? Mejor le envía un comentario a su página o le escribe un e-mail. Es más cómodo que enfrentarse a toda esa horda.

Tomás ε

Sólo en las ciudades hay silencio absoluto. El campo es muy ruidoso. Por eso la gente que busca huir del ruido no ha de ir al campo, sino que ha de buscarse una casa interior.

Por eso Penélope vive donde vive. Es muy pequeña, pero muy acogedora. Acaso no tan pequeña. Sólo tiene una habitación, pero tiene un baño y un salón muy grandes.

Los besos, bastante más apasionados, siguen en el sofá. Tomás y Penélope se funden, se acarician y sus manos parecen doscientas. Hunden sus caras en sus cuerpos y Penélope le quita la camiseta a Tomás. Entonces para y va a por Champán. “Hay que celebrar que nos hayamos conocido” - dice.

Dato sobre la Princesa Miranda

Y la Princesa Mérida me amó a mi.

2-Mirar atrás

Luís se levantaba de la mesa de cada bar, daba dos pasos y pasaba unos segundos mirando atrás. A Luisa al principio le extrañaba este comportamiento. Enseguida se hizo a esa costumbre tan rara. Entendió que Luís dejaba cada sitio como si hubiera vivido años. Luís daba importancia infinita a cada segundo y abandonaba cada mesa de bar, cada banco del parque, cada lugar, mirándolo, recordando los últimos segundos, como quien deja su casa y la mira por última vez. Luís era así de ceremonioso. Luís actuaba siempre como si cada día fuera el último.

Luís se levantaba de la mesa de cada bar, daba dos pasos y pasaba unos segundos mirando atrás. Comprobaba que no se habían dejado nada y se iba despreocupado.

17 noviembre 2011

Tomás δ

Paco es amigo de Tomás. Y de Teresa. Pero es del grupo de Tomás de toda la vida. Pero además, Paco es un chico aprovechado, uno de esos que quiere acostarse con cada chica que conoce como para aumentar su puntuación. Uno de esos que pone el sexo por encima de todo, de sus amigos más cercanos e incluso de su actual pareja. Por eso Paco se acuesta con todas las chicas que puede, sin importarle quienes sean o que se pueda enterar su novia. Tomás lo sabe y por eso no le gusta que sea tan amigo de Teresa, porque sabe que va a intentar acostarse con ella. Y no le hace ni puta gracia.

Paco es grande y fuerte. Muy grande y muy fuerte. No muy brillante, por otra parte. Pero muy grande y muy fuerte. Si se acostara con Teresa a Tomás, que es también grande y fuerte, pero menos, no le quedaría ni el consuelo de partirle la cara. Por eso y porque es un poco pesado y bastante descarado, a Tomás no le hace mucha gracia que quede con él y con Teresa.

Paco es descarado. No se corta a la hora de tirar los tejos a Teresa. Siempre la abraza con fuerza y en medio de los abrazos la da besos. Eso lo hace siempre y más cuando sabe que Tomás y Teresa tienen problemas, como ahora. Y ahora, dada la naturaleza de los problemas - un ataque de celos por parte de Tomás - a Tomás le resulta especialmente molesto.

Dato sobre mi

Yo amé a la Princesa Mérida

15 noviembre 2011

Tomás γ

Así pues, al día siguiente Tomás acudió a su cita: Una cena en un restaurante carísimo.

Tomás nunca había estado en esa zona de la Ciudad Vertical, así que usó el GPS de su móvil. Sus lentillas estaban conectadas con la pantalla de su móvil, así como su lector cerebral.

De todos modos, su móvil tampoco era muy moderno. Con su lector cerebral (LC en adelante) sólo podía mover una flecha por un teclado y elegir que teclas pulsar. En realidad era poco más rápido que los dedos. Mucho más cómodo, eso sí. En los móviles modernos se puede pensar la letra. Y están saliendo ahora unos en los que puedes incluso pensar una palabra entera. Es el futuro, supongo.

En lo que quiso terminar de escribir el nombre del lugar ya estaba en la zona. No sólo había usado su móvil para encontrar el lugar, sino para esquivar a todos sus amigos que tuvieran la geolocalización activa. A sus amigos y a los de Teresa, por supuesto.

Primera toma de contacto planeada con Penélope. Ella conoce a los camareros y los camareros la conocen a ella. Mala cosa para pasar desapercibido. De todos modos tampoco se fijan mucho en él y comen de maravilla. No sólo por la comida. La comida es lo menos importante a la hora de comer con alguien. Comen de maravilla cada uno con el otro. Están a gusto. Notan esa sensación de familiaridad que, vista desde fuera, no permitiría a un observador ajeno a ambos pensar que se acaban de conocer. Se sienten, como tipicamente se dice, como si se conocieran de toda la vida. Y durante el café se besan.

“Está consumado”, piensa Tomás. “En realidad ya da lo mismo que me acueste con ella o no, una vez que están puestos los cuernos. “

Ese pensamiento, como si ella le hubiera oido, va seguido de una propuesta:

“Vamos a mi casa”.

Tomás acepta.

14 noviembre 2011

Tomás β

Tomás nunca quería acompañar a Teresa a los conciertos. Siempre decía que no había nada más tonto que un concierto. “La música se baila o se escucha en casa, mucho más cómodo”, esgrimía. Por eso Teresa sólo compra una entrada. Debería venir aunque no le guste, aunque sea para acompañarme, piensa ella. La compra con su móvil, claro, mientras espera el ascensor. Tiene que interrumpirse mientras sube. “Tanto siglo XXI, pero sigue sin haber cobertura en los ascensores en movimiento.”

No están en su mejor momento. A Tomás no se sabe que mosca le habrá picado, pero está celoso. Es como si tuviera un instinto que le dice que huele rivales, por que la verdad es que a Teresa le está naciendo la idea de tener una aventura.

Nunca había tenido esa necesidad. Ni se lo había planteado, hasta que apareció Toño. Toño es compañero de Teresa. A Teresa nunca le había interesado ni se había fijado en él hasta que supo que se sentía atraido por ella. La facilidad del asunto le sedujo. Pero Toño no. Quizá porque era mucho más joven que ella. O quizá porque era un idiota. O quizá por el uniforme de trabajo.

El uniforme era de enfermero porque tanto él Teresa eran enfermeros. A él le gustaba, quiso entrar en enfermería, pero a ella no le apasionaba. Ella no lo era por devoción, sino por obligación. “La obligación antes de la devoción”, decía siempre su abuelo. Teresa vivía de acuerdo a esa máxima y cuando no entró en Medicina se fue a enfermería. Porque era Lo Que Tenía Que Hacer.

A^2

Ya vienes.

13 noviembre 2011

Ego confeso

Quité la hora del blog porque un día, mucho antes de Twitter y Facebook y Tuenti, blogueé muy tarde y al día siguiente tenía un viaje con Mercedes y debí haberme acostado pronto. Pero tenía esa urgencia por bloguear que tenía antes.

Por eso quité la hora de los posts, para que no descubriera cuando les había puesto. Y no quiero volver a ponerla, porque me siento así con la intimidad más resguardada.

Tomas α

Conocer a un extraño, conectar con él y enamorarse perdidamente es uno de los mayores placeres de la vida. - Randall Munroe

Tomás estaba solo en casa. En la vida real no es nadie de interés, pero en sus juegos de ordenador es un guerrero poderoso. De todos modos, ya estaba harto de tanto poder por un rato. Y hambriento. Era la hora de comer y Teresa no estaba en casa. Tampoco era cosa de empezar a cocinar tan tarde y sólo para uno. Afortunadamente, era fiesta en su ciudad, así que había casetas con comida barata en las plazas y allí se bajó a tomar algo.

Sus pintas no podían ser peores. Iba en chandal, con unos zapatos rotos, sin afeitar. Sin duchar siquiera. Si llevaba su móvil es porque es obligatorio. Allí pidió un bocadillo y señaló un grifo en el que ponía “Pepsi”. Pero no le sirvieron Pepsi. Y preguntó. La explicación no podía ser más fácil, a tono con la camarera, que no podía ser más tonta, pensó Tomás:

“Es que aunque ponga Pepsi, ese grifo da 7Up”

A Tomás le dió igual, pero la mujer de al lado no se quedó conforme con la explicación y exigió otro vaso con Pepsi para Tomás. La camarera no llegó a escucharla y Tomás la paró. Prefería beberse su 7Up a montar un escándalo. Y la conversación siguió su curso. Se rieron por cosas comunes. Por el aspecto histriónico de una mujer y porque la mediocre cantante prometió cantar otra canción. “Por esto se le podría denunciar por amenazas”, dijo Tomás.

Tomás y la mujer se separaron de la barra. Y se separaron juntos, de manera natural, se movieron a una de las mesas que había alrededor, sin conocerse. Simplemente se movieron.

Y ella le pidió permiso para invitarle a un café. Se llamaba Penélope.

Penélope era mayor que Tomás. Pero lo suficientemente atractiva como para que quisiera quedar con ella al día siguiente.

Teresa trabajaba mucho y turnos largos, lo que le dejaría a Tomás bastante libertad para engañarla. Esto le tranquilizaba en parte, ya que no le pillaría, aunque siempre queda el miedo a encontrarse con algún amigo suyo.

Tampoco le hacía gracia engañarla. Pero, se justificaba a si mismo, si no lo hacía, odiaría a Teresa por “obligarle” a no conocer esa nueva aventura en la que se podría embarcar. Y sería peor. Total, tampoco pasaba nada, ella no se iba a enterar y, “ojos que no ven, corazón que no siente”. Además, en realidad no era tan importante. No por acostarse con otra persona iba a querer menos a su pareja.Y seguramente la culpabilidad le llevara a tratarla mejor, así que, en definitiva, casi hasta lo hacía por ella.

11 noviembre 2011

¿Por qué votar a Proyecto Equo?

Después de que se vayan los sociatas volveremos a ser España, porque Rajoy va a arreglarlo todo. Desgraciadamente, la herencia recibida es terrible. Hagamos balance:

Todo empezó cuando Zapatero puso la bomba del 11M. Posteriormente, vendió Navarra a ETA, y luego regaló media España a los moros en pago por el 11M.

Eso cuando no ha acosado a los miembros del Partido Popular, que han vivido cada día con más miedo espiados y escuchados

Y no nos olvidemos de como ha atacado a la religión, casi desaparecida en España, casi tanto como la familia cristiana

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Zapatero nos deja una España económicamente debilitadísima. Pero nos deja una España en la que los incendios forestales, noticia de todos los veranos, se han reducido a un mínimo histórico.

Nos ha dejado una España con el menor índice de muertos en carretera de las últimas décadas.

Nos ha dejado una españa sin ETA.

La legislatura de Zapatero ha sido, pese a los ataques de los tarados del PP, más bien buena. Y digo esto aun sabiendo lo de los cinco millones de parados.

La ha cagado, sí. Nos ha decepcionado al no tener huevos de enfrentarse a los mercados.

Y Rubalcaba también nos ha decepcionado.

Rubalcaba podría haber ganado el debate con cinco frases:

1.Gente de su partido dijo a las víctimas del 11M: Meteros vuestros muertos por el culo. ¿Qué le parece?

2.Me alegro de que le parezca mal, porque en su momento no dijo nada.

3.Vds acercaron a presos al País Vasco y liberaron a muchos etarras, entre ellos liberaron a Iñaki Bilbao, un preso problemático. Este mató a Juan Priede. Si hubiera sido al revés habrían dicho que lo habíamos pactado. ¿Por qué Vd´s podían liberar presos y acercar presos y llamar a los etarras MLNV y nosotros, que hemos detenido a más etarras y hemos hecho más daño a ETA que Vd´s, fuimos acusados de colaborar con ETA por altos cargos de su partido?

3.¿Porqué no paró a los miembros de su partido que dijeron que el PSOE pactó la bomba del 11M?

4.Si tiene la receta para salir de la crisis, ¿Porqué no la ha dicho ya? ¿Acaso los españoles se merecen sufrirla más años hasta que salga Vd al poder?

5.Nosotros hemos expulsado a todos los miembros de nuestro partido de los que ha habido claros indicios de que han sido corruptos. ¿Cuándo expulsarán a Camps? Que por cierto, dijo que uno de nuestros miembros le quería asesinar. De eso tampoco dijo nada.
Por supuesto, Rubalcaba no se ha atrevido, porque no tiene cojones. Y es lo que necesitamos, a un presidente con cojones.

Pensemos.

¿Qué tal alguien capaz de colarse en una cena con los líderes mundiales más importantes y desplegar una pancarta que diga "Los políticos hablan, los líderes actúan"?

¿Qué tal un tipo que ha estado en prisión por acercarse a la cara de los todopoderosos?

¿Qué tal un valiente?

04 noviembre 2011

Fortys



Estuve durante un tiempo saliendo con la exmujer de un narcotraficante. Y no uno cualquiera, sino uno rico y poderoso.

Fue la primera segunda de tantas mujeres alrededor de los 40 que ha habido posteriormente en mi vida. Un nicho-fetiche que aun me encanta. Muy parecida a una actriz española, también con un físico muy alejado al que se espera de una mujer de su edad. De una mujer-mujer.

No sé si fuí un inconsciente o un valiente. Es, además de Mercedes, la única mujer que aun me despierta un sentimiento negativo, la única que aun me da impresión cuando la recuerdo.

Me he encontrado hoy con ese temazo que siempre me recordaba a ella. Y me acordé de ella. Y quise escribirlo.

Ya sólo hay sentimiento negativo residual - Aunque esas cosas van siempre a intervalos -. Sentimiento que sólo puede ir apagándose . Ahora estoy con mi naúfrago, bajando a su isla, yendo a su mundo, viviendo en su vista y en sus brazos. Lo demás son malos recuerdos.