Y llegue de mal o buen humor, o con la tripulación amotinada o dándome la plasta o con el barco a toda vela o teniendo que remar, siempre recupero mi sonrisa cuando veo tu isla. Siempre estoy a gusto en tu isla. Aunque no nos digamos nada, aunque tan sólo estemos al lado, en un rinconcito, en una ventanita de una parte de la pantalla.
Por eso tu isla es mi lugar preferido.
Por eso te quiero.
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