Me gusta la metáfora "corazón roto". Me parece muy significativa.
Un corazón "roto" es como un jarrón roto: Lo pegas y sigue haciendo su función. Lo pegas y sigue haciendo su función. Lo pegas y sigue haciendo su función. Pero ya no es igual que la vez anterior, ni que la vez anterior. Y cuanto más carne pones en el asador, cuanto desde más alto lo dejas caer, menos funciona.
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