15 noviembre 2009

9 horas diarias de clase al día (más deberes y estudio). 6 horas de sueño con suerte. Suelen ser cinco.

"Ayudame a esto" "Ayudame a lo otro". "Vas a tener que echarnos una mano" cuando yo estoy fuera. No fuera fisicamente, pero sí fuera trabajando. Maldita librería. Si la hubiera abierto, mientras estoy trabajando allí no me pedirían cosas. Verían que estoy allí.

"Mira a ver si me ayudas aquí" y ayudo ahí, que es en el ordenador. Salen mensajes y yo digo "Pulsa siguiente". "Pulsa sí". Pero en vez de pulsarlo leen todo lo que pone. Como si yo no estuviera allí. Pero si me voy me dicen que espere.

No veo a mis amigos, no veo a Mercedes. No juego. No duermo. Para lo poco que duermo estos días estoy durmiendo de maravilla, porque me acuesto exhausto.

Hoy me han despertado a las 2 de la mañana, me da la impresión de que para intentar pillarme con Mercedes. Otra vez 10 minutos antes de que sonara mi alarma. Y otra vez mientras dormía una siesta.

Además mi casa no funciona. No somos esa "unidad" familiar de las películas. Pero perdonad por haber estado arisco, por no estar sonriente y deciros que es una mierda cuando me preguntais que tal todo. La próxima vez os diré que bien y me vendré a llorarle al ordenador.

¿Podría alguien apoyarme en todo lo que hago?

5 comentarios:

Dremin dijo...

No sé qué decirte.

Pero sí te está pasando factura ya la dependencia.

Paciencia y ánimo.

(k)

E.S.V. dijo...

Sí, sí podría. No tengo ni que recordarte que hay cosas que van bastante bien. ¡Ánimo!

El hombre que fue Jueves dijo...

Vosotros molais ^_^

noemí dijo...

Anímate, por favor! hay rachas DURAS, pero por muy largas que sean... acaban terminando. De verdad. Sé que puedes con esto y más. Y sé que disfrutarás la independencia más que nadie cuando llegue. Besos

El hombre que fue Jueves dijo...

:)