Año 1212. Un niño, flipao de la vida empieza a predicar que Jesús le ha dicho que han de ir a convertir moritos al cristianismo.
20.000 niños partieron a Jerusalén para reconquistarla pacíficamente en la cristiandad. La mayoría muere en el camino. Unos cuantos, muchos, llegan al mar. Cuan es su sorpresa cuando ven que el Mare Nostrum no se abre a su paso. ¿Qué hacer? El papa les dice que no hagan el indio, pero ellos no tienen nada mejor que hacer. Dios proveerá.
Dios, o el diablo, según se mire, proveyó: Un comerciante se ofrece a llevarles en sus barco a tierra santa. Los niños montan felices.
Algunos perecieron en un naufragio. El resto fueron vendidos como esclavos por el comerciante. He ahí el fin de la cruzada de los niños y el principio del cuento del Flautista de Hamelín.
Si los Lemmings no hubieran dado resultado siempre podrían haber hecho el juego con niños y haberlo llamado "Vamos de cruzada pi pi pi, en un barco nuevo, pi pi pi, pero no me importa, pi pi pi, porque me van a dar (por... bueno) de tortas pi pi pi"
Esto es como lo cuenta la leyenda. La historia real no es demasiado distinta. Está en la Wikipedia.
01 octubre 2007
La cruzada de los niños.
Postres de
El hombre que fue Jueves
en
1.10.07
Etiquetas: Anécdotas Históricas
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada