10 mayo 2005

Una casa, una piedra y cucarachas

Cada persona está 24 horas al día con sigo misma. No descansa ni los domingos.

Por eso en mi vida soy parte principal.
Soy una casa. Como casa tengo unos cimientos en los que apoyarme y unos vientos que me intentan derribar.

Los vientos son todas las cosas malas con las que me cruzo. Todo lo que me hace daño.

Mis cimientos es Mercedes.

Bajo los cimientos hay tierra blanda, bonitos insectos de colores brillantes que me hacen todo más llevadero, pero que no serían capaces de ayudarme a levantar una casa si mis cimientos desaparecen, una casa que no tengo fuerzas, ni quiero tenerlas, de volver a levantar si se derrumba otra vez.

Pero al menos mi casa es metafórica. Millones de niños no tienen una casa real. Para eso podemos colaborar con WorldVision y arreglar esta situación, que a nosotros no nos cuesta nada y a ellos les damos un mundo.

6 comentarios:

Miss Pizco dijo...

Última vez que intento poner un comentario hoy. Ya va el tercer intento:
Millones de niños sin casa, otros con casa cimentada y otros... con una gran casa sin cimientos, flotante. Yo vivo en un globo aerostático, volando a varios metros del suelo, mi motor son una serie de sueños imposibles que nadie me puede quitar y que nunca conseguiré.

Miss Pizco dijo...

No consigo ni el sueño standar: dormir mientras sueño. Es muuuy tarde.

Eugenio Martínez Sierra dijo...

Sí que es tarde sí.

Yo creo que esa serie de sueños imposibles se irán pinchando hasta que vuelvas a tener los pies en el suelo. Los míos se pincharon.

nem dijo...

y los míos se pincharon pero a veces la realidad no es tan mala... sólo a veces

Miss Pizco dijo...

El día que tenga los pies en el suelo me moriré porque ya no querré vivir.

Eugenio Martínez Sierra dijo...

Bienvenida a mi mundo ;)